Uno de los 17 grupos participantes fue el que recreó la parrilla de Formula 1. En algún caso, el carrito de bebé, era el vehículo preparado para la carrera. / Juan Martín.
Tímidos unos, con desparpajo otros. Por el escenario del centro cultural de San José, algo más de un centenar de niños derrocharon ilusión y atrevimiento para lucir ese disfraz que, con el mismo entusiasmo, confeccionaron sus madres, tías o abuelas. No era la pasarela Cibeles, ni el desfile de moda infantil del Corte Inglés, sino el concurso infantil de disfraces del Ayuntamiento, que cada año gana adeptos, porque, en sí, más que un certamen, es una fiesta infantil en toda regla donde disfrutan padres y niños a partes iguales.
Las bajas temperaturas obligaron al Ayuntamiento a trasladar el concurso desde la Plaza de San Martín al salón de actos del Centro Cultural de San José, donde no cabía un alfiler. Con la periodista Yolanda Fernández como maestra de ceremonias, y la concejala de Cultura, Clara Luquero, en el papel de anfitriona, en el concurso participaron niños y niñas, desde los seis meses, que tenía el más pequeño, hasta los doce años. Participaron niños a título individual y otros en grupos, hasta 17 conjuntos. El jurado, que integraron miembros de las siete comparsas, no lo tuvo nada fácil para elegir a los ganadores, una lista que no hará pública hasta el próximo día 26, “Domingo de Piñata”.
Por el escenario desfilaron princesas, cartas de la baraja, payasos, peones de ajedrez, japoneses, alimentos saludables y hasta una niña ‘transformer’ —un coche que se transforma en robot—. Tampoco pasaron inadvertidos para el jurado el grupo de Formula 1, el carro andaluz, con dos niños ataviados para el Rocío, y los dos hermanos, de 9 y 11 años, disfrazados del ‘album familiar’ de su vida, con fotos de su comunión, de su equipo de fútbol.....
Al final a todos los participantes —y a los presentes— la organización regaló una bolsa con ‘chuches’. Un buen premio para una mañana cargada de ilusión.